Las calles llenas de smog podrían hacer que caminar a diario sea un peligro para la salud

Es un consejo común de los médicos para las personas mayores: camine alrededor de la manzana cada día, para ayudar a mantenerse en forma.

El problema es que ese consejo podría hacer más mal que bien si uno vive en un vecindario en que el aire está lleno de esmog, muestra un nuevo estudio. Una investigación británica sugiere que los efectos malsanos de respirar aire contaminado podrían superar a cualquier beneficio que caminar a diario ofrece.

“Con frecuencia, el único ejercicio que pueden hacer muchas personas, como los adultos mayores o las que tienen una enfermedad crónica, es caminar”, anotó el investigador líder, el Dr. Kian Fan Chung, del Instituto Nacional del Corazón y los Pulmones del Colegio Imperial de Londres.

Pero “nuestro estudio sugiere que podríamos aconsejar a esa gente que camine en espacios verdes, lejos de las áreas urbanizadas y la contaminación del tráfico”, planteó Chung en un comunicado de prensa de la Universidad de Duke. “Pero para los que viven en áreas marginadas, esto podría resultar difícil, y podría tener un costo asociado si tienen que desplazarse más lejos de donde viven o trabajan”.

El estudio se realizó en Londres, pero un experto en salud respiratoria de EE. UU. dijo que es probable que los hallazgos apliquen en todos sitios.

“No es sorprendente que las calles contaminadas por el tráfico pudieran negar los efectos cardiorrespiratorios de caminar para los adultos mayores”, dijo el Dr. Len Horovitz, especialista pulmonar en el Hospital Lenox Hill, de la ciudad de Nueva York.

Aconseja que “este grupo [mayor], que también podría sufrir de EPOC, evite caminar en las horas pico del tráfico, y el ejercicio bajo techo podría ser más preferible y seguro”.

El nuevo estudio aparece en la edición del 5 de diciembre de la revista The Lancet, y en el mismo participaron 119 adultos de a partir de 60 años de edad. De esas personas, 40 estaban sanas, 40 estaban siendo tratadas por enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), y 39 estaban siendo tratadas por enfermedad cardiaca. Ninguno de los pacientes era un fumador actual.

Cada participante se asignó al azar a caminar durante dos horas: en una calle con mucho tráfico, o en una zona tranquila de un parque. Entre tres y ocho semanas más tarde, los voluntarios cambiaron y caminaron en el otro lugar.

Antes y después de cada caminata, los investigadores evaluaron los niveles de contaminantes aéreos relacionados con el tráfico, como el carbono negro, la materia particulada y el dióxido de nitrógeno. También midieron la función pulmonar y la salud cardiaca de los participantes.

El estudio mostró que caminar en el parque tranquilo mejoró la capacidad pulmonar y alivió la rigidez de las arterias de las personas mayores durante hasta 26 horas.

Pero por otra parte, caminar en las calles concurridas proveyó menos beneficios para los pulmones de los participantes, y también se vinculó con un endurecimiento de sus arterias. Según los investigadores, esto probablemente se deba a una mayor exposición al hollín del carbón y a otras formas de contaminación del aire asociadas con el escape del diesel.

Los efectos fueron incluso más notables en las personas con EPOC, que desarrollaron bloqueos en las vías respiratorias pequeñas que los hicieron toser, respirar con sibilancia y sentir falta de aire, señaló el equipo de Chung.

Las personas con enfermedad cardiaca también tuvieron más endurecimiento de las arterias si no tomaban medicamentos para controlar su afección, mostró la investigación. Eso sugiere que los medicamentos podrían ayudar a aliviar los efectos nocivos del aire lleno de esmog en este grupo.

“Tomar medicamentos que mejoran la rigidez de las arterias, como las estatinas, los inhibidores de la ECA y los bloqueadores del canal del calcio bien podría reducir los efectos de la contaminación atmosférica en los individuos con enfermedad cardiaca isquémica”, comentó Chung en un comunicado de prensa de la Lancet. También aconseja que “donde sea posible, los adultos mayores caminen en parques u otros espacios verdes, lejos de las calles concurridas”.

Junfeng Zhang, coautor del estudio, dijo que las implicaciones para las políticas de aire limpio son claras.

“Esto amplía las crecientes evidencias que muestran los impactos negativos cardiovasculares y respiratorios incluso de exposiciones cortas de dos horas a la contaminación del tráfico motor”, advirtió Zhang, profesor de salud global y ambiental en la Universidad de Duke.

“Resalta la necesidad de unos límites más estrictos para la calidad del aire, y unas mejores medidas de control de tráfico en nuestras ciudades”, dijo Zhang en un comunicado de la Duke.

El Dr. Puneet Gandotra, especialista cardiaco en el Hospital de Southside en Bay Shore, Nueva York, leyó los hallazgos, y se mostró de acuerdo en que este es un caso en el que “a medida que los humanos tienen un impacto en el ambiente, el ambiente tiene a su vez un impacto en nosotros”.

“Aunque el número de sujetos es pequeño, este estudio revela la necesidad de una acción agresiva necesaria para revertir el daño que la contaminación está causando”, añadió Gandotra.

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“GritosAPlenoPulmón”, una campaña para dar voz a los afectados por el cáncer de pulmón

Bristol Meyer Squibb con la colaboración de la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACap) y el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), ha lanzado la campaña “GritosAPlenoPulmón”, con el objetivo de dar voz a las casi 27.000 personas que cada año son diagnosticadas de esta enfermedad.

Además, con esta iniciativa se pretende continuar informando sobre el cáncer de pulmón porque, pese a ser el tumor que más fallecimientos produce al año en España, aún existe una necesidad de aumentar el conocimiento sobre esta enfermedad. Y es que, en un estudio realizado recientemente, se desveló el que 62% de los españoles afirmaba no estar bien informado sobre el cáncer de pulmón.

 

“Curiosamente, este tumor es mucho más frecuente en hombres que en mujeres, pero en la actualidad, la incidencia está despuntando en el género femenino. La población de mayor riesgo son los pacientes a partir de los 50 años de edad, fumadores o que han sido fumadores, que sufren broncopatías frecuentes o pacientes que han tenido alguna enfermedad pulmonar respiratoria”, ha comentado el jefe de Sección de Oncología del Hospital Universitario Clínico San Carlos, José Luis González Larriba.

Asimismo, la oncóloga del Hospital Clínic-IDIBAPS de Barcelona, Noemí Reguart, ha destacado la importancia de conocer los síntomas, los cuales dependen de la localización y del tamaño del tumor y no suelen aparecer hasta etapas avanzadas de la enfermedad.

No obstante, entre los síntomas más frecuentes se encuentran: tos persistente o distinta a la habitual, sensación de falta de aire (o disnea), presencia de sangre en el esputo (o hemoptisis), dolor torácico, cambios en la voz (disfonía), pérdida de apetito y de peso o cansancio, si bien la presencia de estos síntomas no siempre es certera de cáncer de pulmón, pueden estar también presentes en otro tipo de enfermedades benignas.

“Es importante concienciar y conseguir que la población sepa más sobre el cáncer para reducir los estigmas asociados. El cáncer de pulmón se suele asociar al tabaquismo pero hay un porcentaje de no fumadores, como fue el caso de mi mujer, que también pueden tener la enfermedad”, ha añadido el presidente de AEACaP, Bernard Gaspar.

Los internistas y el paciente con distintas patología

Con unos 2.300 inscritos y 1.500 comunicaciones, llega el XXXVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que tiene lugar desde hoy hasta el 24 de noviembre en Madrid. Durante la rueda de prensa, Antonio Zapatero, presidente de la SEMI, ha reivindicado la importancia de la Sociedad en el Sistema Nacional de Salud (SNS) por el aumento del envejecimiento. “Vivimos más, pero no mejor, con más comorbilidadesˮ, incide.

En este sentido, Ricardo Gómez, vicepresidente 1º de la SEMI, señala el papel central de la especialidad, ya que “atiende a más pacientes que el resto de especialidades” y, junto a Atención Primaria, son “los grandes desconocidos”. El especialista denuncia que la atención está orientada a la resolución de problemas agudos, y se encuentra fragmentada en distintas especialidades. “A mayor fragmentación, más sobrediagnóstico y sobretratamiento”.

 Por ello, desde la SEMI abogan por una atención integral del paciente mayor, con pluripatologías. “Nuestra visión es saber conciliar la hiperespecialización con recuperar la atención global del paciente pluripatológico”, apunta.

Asimismo, Zapatero ha presentado en el evento el libro “Por una Medicina de Alto Valor”, del que ha destacado nueve aspectos que debería tener el internista del futuro: una evaluación general e integral del paciente, ser capaz de liderar grupos, capacidad para hacer entrevistas motivacionales a los pacientes y dedicarles tiempo, un plan terapéutico individualizado para cada paciente, comprender el riesgo y el valor predictivo de las pruebas, saber interpretar las evaluaciones de diagnóstico, prácticas clínicas de valor, tener en cuenta la experiencia de los pacientes y una posición de favorecer los instrumentos de innovación.

Novedades del congreso

Esta nueva edición del congreso de la SEMI cuenta, según Jesús Canora, presidente ejecutivo del Comité organizador y científico del congreso, con “alternativas a la medicina actual”. Esto es, mesas como la conferencia inaugural, a cargo de un experto internacional, en el que se abordará un documento europeo sobre el riesgo del cambio climático para la salud. Además, el congreso dedicará espacio a la ética y las nuevas tecnologías en la aplicación de la Medicina, entre otros temas.

Canora explica que uno de los objetivos es contar qué es la Medicina interna a los pacientes. Para ello, “habrá una mesa en la que los pacientes acuden a hacernos sus preguntas, en la que podemos ayudarles”. Y es que esta, hace hincapié el presidente de la SEMI, será la línea de la especialidad en los próximos años. “Nos hace falta apertura y experiencia del paciente. Somos una especialidad abierta y transversal, que quiere trabajar con grupos de pacientes diferentes”.

La SEMI, cuyo próximo congreso nacional se celebrará en noviembre de 2018 en Burgos, cuenta con cuatro grupos de trabajo de más de mil miembros, más de 100.000 pacientes registrados, más de 100-150 publicaciones en este año, 23 cursos en el último año y cinco másteres, ha apostillado Zapatero.

Los oncólogos alertan del incremento del cáncer de pulmón entre las mujeres

Especialistas en oncología han alertado de una “relajación” de las campañas antitabaco en España, pese a que siguen aumentando los casos de cáncer de pulmón, especialmente en mujeres, donde la incidencia hasta hace unos años era mucho más baja pero ahora ya crece a ritmo de epidemia, entre un 4-5% cada año.

“Si el número de casos -unos 28.000 cada año- sigue aumentando es sobre todo por las mujeres, ya que en cambio en hombres se ha detenido la epidemia”, según ha destacado el jefe de Sección de Oncología Médica del Hospital de La Paz, Javier de Castro, durante la presentación de la campaña “Da tu do contra el cáncer de pulmón” impulsada por Roche.

Este especialista ha reconocido que esto se debe al hecho de que las mujeres comenzaron más tarde a fumar que los hombres y a que diversos estudios apuntan que “aunque fumen durante menos años, la repercusión es mayor”, como consecuencia de factores hormonales.

No obstante, Santiago Ponce, del Hospital 12 de Octubre de Madrid y miembro de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), también ha puesto el foco en que ya no hay tantas campañas antitabaco como cuando se impulsaron las leyes de 2006 y 2011, lo que ha favorecido que la edad de inicio al tabaquismo siga siendo baja.

“Si uno va por la calle de una ciudad grande se siguen viendo muchos jóvenes fumando, y eso es un fracaso desde el punto de vista de educación sanitaria”, ha alertado.

Ambos expertos han incidido en el impacto negativo que tiene la vinculación directa del tabaquismo con estos tumores, ya que es “responsable de la estigmatización de muchos pacientes, que se sienten culpables de su enfermedad y la ocultan o la viven en soledad”, ha apuntado De Castro.

“El tabaco es responsable social de que esta enfermedad sea más maligna de lo que ya es, en comparación con otros tumores más mediáticos a los que la sociedad sí cree que deba ayudar”, ha lamentado este especialista.

Sobre todo, ha añadido, porque hasta un 20% de los nuevos casos se dan en pacientes que no han sido fumadores y “se sienten más desvalidos aún”.

Asimismo, De Castro ha criticado que los tratamientos de deshabituación tabáquica sigan sin estar financiados por el Sistema Nacional de Salud (SNS), lo que impide que alguien que quiera dejar de fumar “llama a la puerta del sistema y no encuentra soluciones”.

Algo en lo que ha coincidido el presidente del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), Mariano Provencio, que lamenta también que se invierta menos en investigación en estos tumores que en otras patologías “menos lesivas para la sociedad” pese a que en los últimos dos años se han producido más avances terapéuticos que en 40 años, que han permitido que estos tumores “no sean ya vistos como sinónimo de muerte”.

“Pacientes que antes apenas vivían meses, ahora pueden vivir años”, según este experto que urge un Plan Nacional para hacer frente a esta enfermedad y poder adecuar las necesidades del sistema a los recursos de que dispone. “Quizá no haya que gastar mucho dinero si se gestiona bien”, ha apuntado.

Sobre todo, ha añadido De Castro, porque actualmente el sistema “no está preparado” para el “salto cualitativo” que se ha producido en su tratamiento, sobre todo en el caso de los tumores más avanzados, que siguen siendo frecuentes ante la ausencia de un método eficaz de cribado, como sí hay en otros tumores como mama o colorrectal.

Los neumólogos alertan del aumento de la incidencia de la EPOC en mujeres

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es un problema creciente entre las mujeres, que además la cursan de distinta manera que los varones, según se desprende de un estudio reciente, del que se hace eco la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Esta sociedad científica destaca que aún existe diferencia de género en la prevalencia de la EPOC en España (10,2%), con un 15,1% de los varones y el 5,7% en mujeres, de la población de entre 40 y 80 años.

No obstante, el estudio, que es una revisión de artículos publicada en Archivos de Bronconeumología, muestra también que el infradiagnóstico entre las mujeres es mayor que en los hombres por lo que es necesario impulsar estrategias divulgativas que incidan sobre la importancia de la EPOC para las mujeres.

“También es preciso mejorar la caracterización diferencial de esta enfermedad, poniendo una especial atención en que estas pacientes padecen al mismo tiempo de importantes comorbilidades como la osteoporosis, la depresión y la ansiedad”, señala el artículo.

Según los estudios revisados, las mujeres refieren un mayor grado de disnea que los hombres, pero menos tos y expectoración. Las sibilancias también son más frecuentes en mujeres, probablemente porque padecen una mayor afectación de la vía aérea y mayor hiperreactividad bronquial, precisan los autores del trabajo.

No obstante, tanto las mujeres como los hombres con EPOC tienen una menor capacidad de ejercicio físico que las personas sanas. Esta capacidad de ejercicio es un factor predictor de mortalidad en pacientes con EPOC y es más determinante en el caso de los varones.

“Las mujeres con EPOC, en comparación con los varones, tienen una mayor afectación de la calidad de vida relacionada con la salud y comienzan a experimentar síntomas a una edad más precoz y con un grado de obstrucción al flujo aéreo menor”, explica Tamara Alonso, neumóloga del Hospital Universitario de La Princesa-Instituto de Investigación Sanitaria La Princesa, de Madrid, miembro de SEPAR y primera firmante del artículo.

Además, añade, “la existencia de una alteración del estado nutricional es más frecuente entre las mujeres que en los hombres. Por eso, recomendamos la valoración completa y sistemática del estado nutricional en mujeres por su potencial como predictor pronóstico”.

Las agudizaciones o exacerbaciones son episodios de inestabilidad clínica, durante los cuales los pacientes empeoran de su enfermedad e, incluso, llegan a requerir un ingreso hospitalario. Estos episodios de agudización no solo disminuyen la calidad de vida de los pacientes con EPOC, sino que influyen en la progresión de la enfermedad y aumentan el riesgo de muerte.

Al respecto, se ha visto que las mujeres con EPOC presentan un mayor número de agudizaciones respecto a los varones afectados por esta dolencia, pero las tasas de hospitalización por esta causa es similar entre ambos sexos, mientras que las de rehospitalización y la supervivencia es mejor en el caso de las mujeres.

La EPOC es una enfermedad compleja que también se asocia a otras patologías o comorbilidades, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer de pulmón, la osteoporosis, la diabetes y trastornos de la esfera afectiva, como son la ansiedad y la depresión. En general, las enfermedades cardiovasculares son menos frecuentes entre las mujeres con EPOC respecto a los varones: tienen una menor prevalencia de cardiopatía isquémica, pero una mayor prevalencia de insuficiencia cardiaca, al igual que de otras dolencias como la osteoporosis, la diabetes y los citados trastornos de la esfera afectiva (ansiedad y depresión).

“Los estudios revisados nos indican que las mujeres sufren niveles muy superiores de ansiedad y depresión, incluso cuando la afectación de la EPOC es moderada, en cuanto a obstrucción del flujo aéreo y de síntomas respiratorios. La presencia de ansiedad y depresión en estas mujeres con EPOC se ha asociado a un mayor riesgo de agudizaciones, estancias hospitalarias más largas, persistencia del hábito tabáquico, menor actividad física, mayor mortalidad y, posiblemente, una menor adherencia al tratamiento”, explica Alonso.

En cuento a factores de riesgo, el tabaquismo es el principal, y los estudios revisados al respecto coinciden en que el hábito tabáquico tiene un mayor impacto sobre el deterioro de la función pulmonar en mujeres que en hombres. “Esta mayor susceptibilidad al tabaco en mujeres se debería a factores anatómicos distintos respecto a los hombres, ya que estas tienen vías aéreas de menor tamaño, así como genéticos y hormonales y podría manifestarse de forma precoz en la infancia, puesto que las niñas experimentan un mayor deterioro de la función pulmonar que los niños, cuando están expuestos al humo del tabaco o a la contaminación del medioambiente”, explica.

La base del tratamiento farmacológico de la EPOC son los broncodilatadores de larga duración administrados mediante dispositivos de inhalación. Las mujeres, en comparación con los hombres, realizaban de forma más incorrecta la técnica inhalatoria (clave para que el tratamiento sea eficaz) y presentaban fallos en cada uno de los pasos que debían realizar. “Hemos visto que una correcta educación sobre la utilización de los dispositivos es imprescindible para optimizar el tratamiento”, según Alonso.

En cuanto a los fármacos empleados para lograr esta deshabituación tabáquica, tales como bupropión o vareniclina, parecen igual de eficaces en ambos sexos, mientras que la terapia sustitutiva con nicotina parece más eficaz en varones.

Por otro lado, las mujeres obtienen un beneficio muy superior a los hombres en las primeras semanas de los tratamientos de rehabilitación respiratoria que se aplican en EPOC, de distinta duración (8 semanas o 20 sesiones), con una frecuencia de 2 a 5 sesiones por semana. Sin embargo, a largo plazo este beneficio tiende a igualarse al que logran los hombres y, en conjunto, estos programas ofrecen resultados similares en ambos sexos.

En el caso de otros tratamientos como la oxigenoterapia crónica domiciliaria (OCD), que se aplica en los casos más graves, o distintos tipos de tratamientos quirúrgicos (como la reducción del volumen pulmonar o el tratamiento endoscópico), los estudios ofrecen resultados discrepantes o son insuficientes, por lo que se requiere la realización de nuevos estudios para determinar cuál es la respuesta de las pacientes a estos tratamientos, a fin de ofrecerles la opción terapéutica óptima.

Alrededor de 10.000 muertes anuales por neumonía en España

La neumonía provocará la muerte de 10.000 personas en España este año, según ha informado la neumóloga de IMQ, Isabel Urrutia, con motivo de la celebración el pasado domingo del Día Mundial de la Neumonía, considerada como una de las tres causas de muerte globales más importantes del mundo.

“A pesar de algunas creencias populares con respecto a los climas húmedos, la distribución territorial de la neumonía no presenta ningún patrón geográfico claro, pero lo que sí se ha confirmado es la mayor incidencia de neumonía en meses de invierno, cuando el frío es más acusado. De hecho, la reciente bajada de temperaturas ya se ha comenzado a notar en las consultas de los especialistas del aparato respiratorio”, comenta.

 El número de fallecimientos por neumonía pasó de las 7.525 muertes registradas en 2010 a las más de 10.000 en 2015, el registro más alto de la última década. La media en estos años se ha situado en 8.679 personas.

Sin embargo, la tendencia es creciente. “El aumento de la esperanza de vida y la mayor prevalencia de enfermedades crónicas son dos circunstancias muy a tener en cuenta, ya que la neumonía es más frecuente en las edades extremas de la vida. A mayor edad mayor prevalencia de comorbilidades, lo que implica un mayor riesgo”, destaca Urrutia.

En cuanto al tratamiento, esta especialista informa de que las neumonías se tratan con antibióticos, si bien antes de seleccionar un tratamiento se debe establecer la gravedad de la neumonía y los factores de riesgo que presenta el paciente. En base a estos, se decide el destino del paciente y el tratamiento más adecuado en cada caso, no obstante, se debe evitar llegar a esa situación y, para ello, es necesario observar distintas medidas preventivas.

Además, existen vacunas que ayudan a la prevención de la neumonía contra algunos de los microorganismos que las producen, como son la antineumocócica, la vacuna antigripal y vacunas que se administran en la edad pediátrica, como por ejemplo, contra el Haemophilus influenzae tipo b, sarampión, tosferina, varicela y otras.

“También es fundamental suprimir las situaciones de riesgo que pueden favorecer su presentación. Se ha de llevar un estilo de vida saludable, abrigarse correctamente, mantener una higiene correcta de manos, limpiar las superficies que puedan transmitir la infección, taparse la boca al toser o estornudar, no fumar y mantener un correcto estado nutricional”, ha enfatizado la especialista de IMQ.

En la actualidad, se dispone de dos vacunas para el adulto: la vacuna polisacárida (VNP23) y la vacuna conjugada (VNC13). Además de la vacuna antineumocócica, se recomienda la vacunación antigripal, dado que la infección por el virus influenza es un factor de riesgo para el desarrollo de una neumonía.

“En los últimos años, se ha producido un aumento en la prevalencia y virulencia del neumococo que es uno de los principales patógenos implicados en las neumonías, a lo que se ha añadido la progresiva resistencia a antibióticos que se ha generado en las últimas décadas”, destaca Urrutia.

Todo lo previo ha generado mayor interés en el perfeccionamiento de vacunas antineumocócicas y dado que las vacunas previenen infecciones, consecuentemente se reducirá el uso de tratamientos, por lo que, a juicio de la neumóloga, cabe esperar que se frene la aparición de multirresistencias antibióticas.

Asimismo, con el uso generalizado de vacunas conjugadas frente al neumococo se ha reducido el número de infecciones invasivas y de cepas resistentes, gracias a la reducción de la colonización faríngea por serotipos resistentes y el bloqueo de la transmisión de esos serotipos.

De cara al futuro, la doctora Urrutia ha explicado la existencia de nuevos antibióticos en estudio, especialmente para el tratamiento de las neumonías nosocomiales, que son las neumonías que se adquieren en medio hospitalario, provocadas por patógenos multirresistentes.

En la consulta médica del Dr. Dámaso Escribano se siguen pacientes diagnosticados de Neumonia,  tanto dados de alta del hospital como vistos en servicios de Urgencias.

Atendemos pacientes del IMQ y de otras compañias así como pacientes privados. Solicite consulta llamando al tfo 985130506 ó 610996887

Una espirometría al año permitiría detectar la EPOC de forma precoz

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) causa en España cerca de 15.000 muertes al año y su principal causa es el consumo de tabaco, de ahí que los expertos recomienden un control más periódico de sus síntomas y realizar una espirometría de forma anual para poder detectarla de forma precoz.

“Debería ser una medida tan común como controlar los niveles de colesterol o de glucemia. Nuestros pulmones son tan importantes como el corazón o el cerebro”, ha destacado Marta Palop, médico adjunto de Neumología del Hospital de Sagunto (Valencia), con motivo del Día Mundial de la enfermedad que se celebrado el pasado 15 noviembre.

Además de tratar y controlar la enfermedad, otra de las ventajas del diagnóstico precoz es que permite intervenir de forma temprana y controlar también la aparición de las “temidas comorbilidades y complicaciones”, que son fundamentalmente de índole cardiovascular (mayor incidencia de cardiopatía isquémica o insuficiencia cardíaca).

Tiene también relevancia la presencia de ansiedad y depresión, probablemente relacionadas con el impacto de los síntomas en la vida de los pacientes”, determina la experta, que lamenta que pese a su impacto aún sea desconocida por gran parte de la población.

Alberto Herrejón, coordinador del Grupo de EPOC de la Sociedad Valenciana de Neumología (SVN), destaca que “su carácter progresivo e irreversible conduce con los años al sufrimiento, la invalidez y la muerte prematura”.

El principal factor de riesgo a la hora de desarrollar EPOC es el tabaco, de modo que a partir de los 35-40 años de edad y tras haber fumado unos años se comienza a desarrollar la EPOC en un 20% de fumadores susceptibles.

“Existen otros factores asociados relacionados con la EPOC, como es la exposición pasiva al tabaco en, por ejemplo, el ámbito familiar. En este contexto niños y adolescentes sufren una reducción de su capacidad respiratoria que les hará más susceptibles a desarrollar la enfermedad en el futuro”, ha explicado.

En este sentido, continúa, “la concienciación de la gente del efecto perjudicial del tabaco y las medidas de control ambiental con la prohibición de fumar en sitios públicos ha sido un gran paso que ha permitido reducir la prevalencia del tabaquismo en la sociedad”.

Descubierta la causa de la sensibilidad a la falta de oxígeno del cerebro

Un trabajo dirigido desde la Universidad de Maastricht, Países Bajos, y en el que participa la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha descubierto que la encima NOX4 desempeña un papel crucial en los infartos cerebrales.

El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, demuestra que NOX4 aumenta su expresión en distintos órganos en el momento en que se produce la falta de oxígeno. Aunque esto provoca pocos efectos nocivos en la mayoría de órganos, en el cerebro el incremento de esta enzima resulta devastador.

“Hace mucho tiempo que se sabía que la deficiencia de oxígeno provoca daños en el cerebro, pero no se había esclarecido por qué. Conocer el papel crucial que desempeña la enzima NOX4 abre la puerta a nuevas posibilidades de tratamiento para proteger al órgano durante un infarto”, asegura Harald Schmidt, profesor en Maastricht y autor principal del artículo.

Ahora, con el apoyo del Consejo Europeo de Investigación (CEI), los investigadores trabajan en el desarrollo de fármacos que combatan los devastadores efectos que causa NOX4 en el cerebro.

Un infarto cerebral se provoca cuando un coágulo de sangre bloquea un vaso sanguíneo del cerebro evitando que llegue oxígeno a algunas partes de este órgano. Para que no se produzca la muerte del paciente, es esencial deshacer el coágulo lo antes posible con fármacos anticoagulantes o eliminarlo por medio de un catéter.

Aunque se atiendan rápido, las personas que sobreviven a un infarto cerebral normalmente tienen que enfrentarse a las secuelas asociadas a los daños sufridos, que pueden incluir parálisis, trastornos en el habla o fallos de memoria.

Los expertos describen que NOX4 posee un papel crucial y específico en los infartos cerebrales. En primer lugar, esta enzima provoca que se rompan las células que forman la barrera hematoencefálica que, entre otras funciones, sirve de división natural para proteger al cerebro de la sangre y de otros componentes del exterior. En segundo lugar, NOX4 activa un mecanismo de autodestrucción presente en las neuronas.

Cuando se elimina el gen de NOX4 o se inhibe su actividad con el uso de fármacos, tanto la barrera hematoencefálica como las neuronas permanecen intactas y se previene el daño cerebral. “Si no hay presencia de la enzima NOX4, las células cerebrales y la barrera hematoencefálica permanecen protegidas, sin consecuencias nocivas para el cerebro”, detallan los investigadores.

Buenas Noticias

Entre los años 2000 y 2015 la carga de enfermedad derivada del tabaquismo se ha reducido un 31% en España, en buena parte debido a la implementación de medidas legislativas como las dos leyes antitabaco que entraron en vigor en 2006 y 2011, según las conclusiones de un estudio publicado por el Observatorio Social La Caixa.

El trabajo, liderado por Jaime Pinilla, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Las Palmas, también ha analizado el impacto legislativo contra la conducción temeraria en materia de salud pública.

Para ello utilizó datos del Institute for Health Metrics Evaluation (IHME), que constató como en el año 2000 en España se perdieron 25.000 años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) por cada 100.000 habitantes, una medida utilizada en economía de la salud como indicador que refleja el tiempo y la calidad de vida relacionada con la salud. Así, perder un AVAD equivale a perder un año de vida en plena salud.

Sin embargo, los datos de 2015 reflejaron que dejaron de perderse unos 1.400 AVAD por cada 100.000 habitantes debido al tabaquismo y la conducción temeraria.

En el caso del tabaquismo, se estimaba que era responsable directo del 14% de todos los AVAD perdidos en el año 2000, pero 15 años después era responsable del 9,63% de la carga total de enfermedad en España.

Por enfermedades, en el cambio de milenio era responsable del 43,55% de los AVAD perdidos por enfermedad respiratoria crónica, un 31,19% por cáncer y un 19,65% por enfermedad cardiovascular.

Para medir el impacto de las medidas legislativas abordadas en España en materia de tabaquismo y seguridad vial, el autor utiliza dos indicadores claves: las ventas de tabaco y la mortalidad por accidentes de tráfico.

Y en lo que respecta al tabaco, apunta a una disminución notable del consumo de tabaco entre 2000 y 2015, que no obstante empezó con la entrada en vigor de la Ley 28/2005 que regulaba, entre otras cuestiones, la restricción parcial del consumo de tabaco en lugares públicos cerrados.

Además, el autor matiza que es la entrada en vigor de la Ley 42/2010, de restricción total, la que tiene un impacto más significativo. En concreto, la restricción total del consumo en lugares públicos cerrados (2011) explica el 16,55% de esta disminución en las ventas, mientras que la regulación parcial del consumo en lugares públicos, junto con otras medidas, cinco años antes explica el 6,81% del descenso de ventas.

En cuanto a las leyes sobre seguridad vial, se observa una tendencia a la baja sostenida a lo largo de los años, por lo que la sociedad española parece cada vez más sensibilizada con esta causa. Sin embargo, el impacto de la reforma del Código Penal de 2007 es claro ya que explica un 13,34% de la caída en la mortalidad por accidentes de tráfico en el período analizado.

Guía GesEPOC 2017

La nueva actualización de la Guía Española de la EPOC (GesEPOC) de 2017 incluye una nueva evaluación de los pacientes en dos niveles de riesgo (bajo y alto), así como cuatro subgrupos fenotipos clínicos, abriendo así el camino hacia la aplicación de la medicina personalizada en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Esta clasificación, publicada en Archivos de Bronconeumología ayuda a decidir el tratamiento óptimo en función de cada perfil clínico. Además, incorpora una nueva estatificación del riesgo de los pacientes en los estadios alto o bajo.

Esta estatificación sustituye a la anterior sobre gravedad de la EPOC, basada en cinco estadios según las escalas multidimensionales BODE y BODEx, que había incluido la versión anterior de GesEPOC de 2012, y que no se había logrado generalizar en la práctica clínica, al ser más compleja.

La nueva versión de 2017 ha contado además con la colaboración del Centro Cochrane Iberoamericano, que ha prestado su soporte metodológico para realizar una revisión sistemática de la literatura médica y una evaluación de la evidencia científica disponible, sobre la que se han basado las recomendaciones para la práctica clínica.

“El manejo terapéutico, tanto farmacológico, como no farmacológico de la EPOC, ha evolucionado muy rápidamente en los últimos años, lo que hacía necesaria una actualización de la guía GesEPOC. Esta guía clínica también ha evolucionado adaptándose a las nuevas evidencias y aprendiendo de las críticas recibidas”, ha explicado el neumólogo coordinador de la Guía GesEPOC, Marc Miravitlles.

En concreto, en GesEPOC 2017 los pacientes de riesgo bajo son los clasificados como no agudizadores, con un grado de disnea 2 o menor de la Medical Research Council modificada (mMRC) y con una obstrucción al flujo aéreo leve o moderada, mientras los de riesgo alto son los agudizadores frecuentes, o que tienen una obstrucción grave o un grado de disnea 3 o mayor de la escala mMRC.

Según esta guía, antes de decidir el tratamiento de la EPOC se debe realizar una valoración del riesgo de los pacientes y determinar su fenotipo clínico en aquellos de alto riesgo. De esta manera, se simplifica la actuación diagnóstica, el tratamiento y el seguimiento de los pacientes de bajo riesgo, mientras que los pacientes de alto riesgo requieren de una mayor precisión diagnóstica y un plan terapéutico y de seguimiento más intensivo.

Asimismo, la nueva guía mantiene también los cuatro fenotipos clínicos que la han hecho singular y que permiten establecer subgrupos de pacientes con el mismo pronóstico y con una respuesta similar a los tratamientos disponibles.

Los cuatro fenotipos son: no agudizador, es decir, aquel que presenta como máximo un episodio de agudización ambulatoria al año; mixto EPOC-asma o ACO (asthma COPD overlap), esto es, pacientes que tienen características de ambas enfermedades; agudizador, un perfil de paciente con dos o más agudizaciones moderadas a lo largo del año, o una agudización grave al año, que precisa de hospitalización, y, dentro del cual, cabe distinguir entre agudizador con enfisema o agudizador con bronquitis crónica.

El agudizador con enfisema corresponde al paciente con enfisema con un diagnóstico clínico, radiológico y funcional, sin apenas tos ni expectoración, pero con disnea y hábito enfisematoso, mientras que el agudizador con bronquitis crónica es aquel que tiene tos con expectoración durante al menos tres meses al año dos años consecutivos.

“La lucha contra la EPOC comprende dos grandes retos, de presente y de futuro, que debemos abordar: el combate contra el tabaquismo y la búsqueda de un tratamiento etiológico. Respecto al primero, la guía es clara: el tratamiento del tabaquismo es la medida terapéutica más eficaz y coste-efectiva en la EPOC y debe estar integrada en los protocolos asistenciales de manejo de la enfermedad”, concluye Miravitlles.

En la Consulta del Dr.  Dámaso Escribano atendemos pacientes con EPOC y personalizamos los tratamientos seg-un  fenotipo del paciente.

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