La Ley Antitabaco no está teniendo mucho efecto entre los más jóvenes

La última actualización de la Ley de Antitabaco no está “teniendo mucho efecto”, ya que el número de jóvenes, entre 14 y 18 años, que ha fumando en el último año ha aumentado 3,3% respecto al anterior, según ha señalado Manuel Domine, miembro del Grupo Español de Cáncer Pulmón (GECP).

A pesar de que la ley prohíba fumar en los centros formativos, es “cuando salen fuera y quedan” el momento en el que fuman, ha señalado el especialista durante la rueda de prensa donde se ha hecho entrega de los premios “No dejes que el tabaco entre en tu vida”. Además, Domine ha recordado que el 34,7% de los jóvenes en esa edad han fumando en el último año.

A su vez, el especialista ha advertido que en el último informe del Tobacco Atlas, en España, se puso de manifiesto que un total de 75.000 niños, entre 10 y 14 años, fuman a diario.

Esto, para el secretario del grupo, Bartomeu Massuti, supone “un consumo sumamente prematuro que se debe atajar cuando antes, que hace saltar todas las alarmas”. A su vez, el especialista ha advertido que en el informe “hay un tirón de orejas a España”.

“El Tobacco Atlas nos dice que existe una dejadez institucional ante la epidemia. Si no cambia esta tendencia las muertes por tabaquismo seguirán creciendo”, ha asegurado Massuti.

Fumar desde unas edades prematuras es un hecho que puede tener una serie “de consecuencias enormes”, entre las que destaca el desarrollo de enfermedades como el cáncer de pulmón.

“El desarrollo de estas enfermedades -las provocadas por el hábito tabáquico- depende el numero de años que se haya fumando, así como de la cantidad de cigarrillos y paquetes que se fumen al año, cuanto mas consumo tengas existen mas posibilidades de desarrollar un cáncer de pulmón”, ha declarado Domine.

En este sentido, ha subrayado que cada vez se ven más pacientes con este tipo de cáncer en las consultas. “Si antes veíamos cáncer de pulmón a los 60 o 70 años, ahora se ve entre los 40 y 50”, ha destacado.

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El infradiagnóstico de la EPOC asciende hasta el 81,7%

El infradiagnóstico del EPOC asciende hasta el 81,7%, según datos preliminares del estudio EPI-SCAN II puesto en marcha por GSK en colaboración con la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Los datos se presentaron en el marco del 51 Congreso de SEPAR, celebrado en Palma de Mallorca, donde Joan B. Soriano, del Hospital Universitario de la Princesa (IISP), declaró que con estos datos se “identifica un preocupante incremento del infradiagnóstico”.

En concreto, este dato se divide por sexos: un 88,2% en mujeres y 76% en hombres. “Además, 14 de las 17 comunidades autónomas presentan este sesgo de infradiagnóstico superior en mujeres, que es distinto al patrón que se observa en el resto del mundo, donde la EPOC se infradiagnostica más en hombres”, añadió Soriano. “Investigar las razones que explican este patrón diferente en España respecto a otros países es una de las prioridades del Comité Científico de EPI-SCAN II”, han señalado desde GSK.

Uno de los datos principales que se extraen de este análisis previo a los resultados del estudio, es la nueva cifra de prevalencia de la enfermedad en la población española mayor de 40 años, que es del 12,4%.

La EPOC es más frecuente en hombres (16,9%) que en mujeres (9,5%) y “en ambos se incrementa con la edad hasta un máximo del 33,6% en hombres y del 23,2% mujeres una vez alcanzados los 80 años. Por tanto, se confirma que “esta es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en adultos”, ha advertido el especialista.

“La investigación respiratoria en España, liderada por SEPAR, es considerada puntera en el mundo, y en particular investigadores españoles lideran muchas iniciativas internacionales en EPOC, con lo que los resultados finales de EPI-SCAN II serán incorporados a las nuevas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud y del Global Burden of Disease (GBD)”, precisó Inmaculada Alfageme, ex presidenta de SEPAR y presidenta del Comité Científico de EPI-SCAN II.

Las enfermedades cambian con el paso del tiempo y en la EPOC, debido a los cambios demográficos y a la exposición a factores de riesgo como el tabaco y otros factores relacionados en nuestro país, es importante medir sus datos de prevalencia y, en general, su epidemiología de forma periódica.

Por ello, “modelar estos datos y sus tendencias ha de permitir prever la futura carga asistencial de la EPOC para neumólogos, médicos de atención primaria, internistas, geriatras y otros profesionales sanitarios”, concluyó Soriano.

Una prueba de cepillado nasal permite detectar un biomarcador genético del asma

Una prueba de cepillado nasal, y un análisis de datos de seguimiento básico, permite detectar un biomarcador genético del asma, según han demostrado investigadores del Hospital Mount Sinai de Nueva York, Estados Unidos.

En concreto, esta prueba de diagnóstico es económica y puede identificar con precisión el asma leve o moderada y diferenciarla de otras enfermedades respiratorias como, por ejemplo, la rinitis alérgica, el tabaquismo, la infección de las vías respiratorias superiores y la fibrosis quística.

“El asma leve o moderada puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas cambian con el tiempo y pueden complicarse por otras afecciones respiratorias. Nuestra prueba de cepillado nasal tarda segundos en recopilarse y podría mejorar en gran medida los resultados del paciente a través de un diagnóstico precoz y preciso”, ha comentado la investigadora Supinda Bunyavanich, autora del estudio publicado en Scientific Reports.

Actualmente, la prueba de función pulmonar es la herramienta de diagnóstico más fiable para el asma. Sin embargo, el acceso al equipo y la experiencia necesaria para realizar estas pruebas no siempre es frecuente en los entornos de atención primaria, donde el asma se diagnostica y trata con frecuencia.

También es difícil diferenciar entre asma y otras enfermedades respiratorias usando solo la prueba de función pulmonar, mientras que el cepillado nasal y el posterior análisis de este biomarcador de asma proporciona un resultado binario de asma o no de asma.

Pruebas de biomarcadores genéticos similares se están utilizando actualmente en otras áreas de la enfermedad, incluyendo ‘MammaPrint’ y ‘Oncotype DX’, ambos utilizados para ciertos tipos de pronóstico de cáncer de mama.

“El próximo paso para llevar esta prueba a la práctica clínica es un estudio en una población más grande de pacientes. Con la validación prospectiva en cohortes grandes, nuestro biomarcador de asma podría conducir al desarrollo de una prueba mínimamente invasiva para ayudar al diagnóstico del asma en la primera línea clínica, donde el tiempo y los recursos a menudo impiden las pruebas de función pulmonar”, concluyen los investigadores.

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La biopsia líquida muestra potencial para la detección temprana de cáncer de pulmón

Una prueba que analiza el ADN que flota libremente en la sangre puede detectar el cáncer de pulmón en estadio temprano, según sugiere un análisis preliminar del estudio en curso del Atlas del Genoma Libre de Células Circulantes (CCGA).

“Estamos entusiasmados de que los resultados iniciales del estudio CCGA muestren que es posible detectar el cáncer de pulmón en estadio temprano a partir de muestras de sangre usando la secuenciación del genoma”, dice el autor principal, Geoffrey R. Oxnard, del Instituto de Cáncer Dana-Farber, Estados Unidos.

 “Existe una necesidad no cubierta a nivel mundial de pruebas de detección temprana para el cáncer de pulmón que pueden implementar fácilmente los sistemas de salud. Estos son resultados prometedores y los próximos pasos son optimizar aún más los ensayos y validar los resultados en un grupo más grande de gente”, añade.

 

El diagnóstico precoz es clave para mejorar las tasas de supervivencia del cáncer de pulmón. Una prueba de sangre que podría realizarse mediante un simple extractor de sangre en la consulta del médico podría tener un gran impacto en la supervivencia, pero antes de que dicha prueba pueda ser ampliamente utilizada, se necesita una validación adicional en conjuntos de datos más grandes y en estudios con personas que no han sido diagnosticadas con cáncer, según los autores.

Las pruebas que analizan el ADN libre de células en sangre, conocidas como “biopsias líquidas”, ya se usan para ayudar a elegir terapias dirigidas a las personas que ya han sido diagnosticadas de cáncer de pulmón. Hasta hace poco, ha habido evidencia limitada para indicar que el análisis de ADN libre de células puede ser factible para la detección temprana de la enfermedad.

El estudio CCGA ha inscrito a más de 12.000 de los 15.000 participantes planificados (70% con cáncer y 30% sin cáncer) en 141 lugares en Estados Unidos y Canadá. El nuevo informe es del primer subestudio del CCGA, en el que se realizaron tres ensayos de secuenciación del prototipo en muestras de sangre de aproximadamente 1.700 participantes.

Se incluyeron en esta primera evaluación un total de 20 tipos de cáncer diferentes de todas las etapas (los resultados tempranos adicionales del subestudio, incluidos los cánceres de mama, gastrointestinales, ginecológicos, de sangre y de otro tipo se presentan por separado en la Reunión Anual de ASCO 2018).

 

Los resultados iniciales mostraron que los tres ensayos podrían detectar cáncer de pulmón con una baja tasa de falsos positivos. De las 580 muestras de personas sin cáncer en el momento de la inscripción en el subestudio, 5 (menos del 1%) tenían una señal similar al cáncer en los tres ensayos. De esos 5 participantes, 2 fueron diagnosticados posteriormente de cáncer (una persona con cáncer de ovario en estadio III y otra con cáncer de endometrio en estadio II), lo que subraya el potencial de estas pruebas para identificar cánceres en estadio temprano.

Entre los participantes con cáncer de pulmón, el estudio encontró que más del 54% de las mutaciones somáticas detectadas en las muestras de sangre se derivaron de los glóbulos blancos y no de los tumores. Estas mutaciones son probablemente el resultado de procesos naturales de envejecimiento (la llamada hematopoyesis clonal de potencial indeterminado o CHIP) y deberán tenerse en cuenta al desarrollar análisis de sangre para la detección temprana de cánceres de sangre, señala Oxnard.

 

Los pacientes con EPOC tienen dolor con más frecuencia que el resto de la población

El Servicio de Neumología del Hospital Gregorio Marañón ha llevado a cabo un estudio entre más de 44.000 personas para analizar la presencia de dolor en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

El estudio, pionero en nuestro país, ha desvelado que los pacientes con EPOC tienen dolor con más frecuencia que el resto de la población, lo que supone menor calidad de vida y un deterioro de la situación clínica de estos enfermos.

Los resultados de este trabajo han sido publicados en The Clinical Journal of Pain. “Este estudio surge porque en las consultas externas observamos a menudo que los pacientes con esta enfermedad se quejan, no sólo de los síntomas respiratorios característicos, sino también de otros como dolor de espalda, de cuello y migrañas, sobre todo aquellos con una enfermedad más evolucionada” ha explicado Javier de Miguel.

El estudio ha evaluado, mediante encuestas de salud a la población, a 44.000 pacientes, que se han dividido en dos periodos distintos, en 2009 y en 2014, diferenciando para ello dos grupos, uno con EPOC y otro de sujetos control que no padecen esta enfermedad, todos ellos mayores de 35 años, edad a partir de la cual puede manifestarse la enfermedad.

La finalidad del artículo ha sido demostrar que hay una mayor incidencia de dolor crónico en personas que padecen esta patología en base a tres puntos: el dolor en el cuello, el dolor en la espalda, ya que estos pacientes pueden tener aplastamientos vertebrales por la propia evolución de la enfermedad, y el dolor de cabeza o migraña debido principalmente a la tos crónica.

Igualmente durante la investigación se tuvieron en cuenta factores asociados que contribuyen a un aumento de la incidencia de este tipo de dolor crónico como es la obesidad, la edad (la prevalencia del dolor es mayor en los pacientes más jóvenes), el sexo (las mujeres con EPOC padecen más dolor que los varones), los pacientes con mala calidad de vida o con alguna alteración mental como ansiedad o depresión y todos aquellos enfermos que usan medicación para el dolor.

 

Polvo orgánico, gases, humos y pesticidas y mayor riesgo de EPOC

El 21% de los casos de EPOC en una investigación con más de 3.300 participantes estuvo asociado con estas exposiciones ocupacionales

Un equipo internacional liderado por investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por la Fundación Bancaria “la Caixa”, ha aportado nuevas evidencias sobre el papel de las exposiciones laborales como un factor de riesgo importante en la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

Un estudio con más de 3.300 participantes ha relacionado la exposición a polvos orgánicos, gases, humos y pesticidas con una mayor incidencia de EPOC. Los resultados se han publicado en la revista Thorax.

La investigación se ha llevado a cabo en el marco del Estudio Europeo de Salud Respiratoria (ECRHS), un estudio longitudinal multicéntrico. El equipo científico seleccionó a un total de 3.343 participantes de 24 centros en 12 países entre 1991 y 1993 y realizó un estudio de seguimiento con ellos 20 años después.

Las personas que tomaron parte en el estudio realizaron pruebas de espirometría para medir la función pulmonar tanto al inicio del estudio como en el momento del seguimiento, mientras que las exposiciones en el lugar de trabajo se estimaron a partir de la información obtenida en entrevistas, combinada con una matriz de empleo-exposición externa.

Tras el análisis de la exposición ocupacional a 12 agentes diferentes, los resultados mostraron que los y las participantes expuestos a polvo orgánico tenían un 60% más de riesgo de EPOC que los no expuestos.

Asimismo, entre los y las participantes expuestos a gases y humos se dio un 50% más de riesgo deEPOC, mientras que en el caso de las personas expuestas a pesticidas el riesgo fue un 120% mayor.

Sin embargo, el efecto observado con la exposición a los pesticidas se basó en un número reducido de casos. El cómputo global de los resultados indicó que un 21% de los 96 casos de EPOC detectados durante el seguimiento estuvieron asociados con las exposiciones ocupacionales indicadas.

“Estudios anteriores habían estimado que cerca del 15% de los casos de EPOC son atribuibles a exposiciones en el lugar de trabajo. Nuestros resultados fortalecen estas evidencias de manera substancial”, explica Jan-Paul Zock, investigador de ISGlobal y último autor del estudio.

“Hasta donde nosotros sabemos, este es el primer estudio que demuestra un efecto de la exposición al polvo orgánico en la incidencia del EPOC de forma prospectiva y en una cohorte de población general”, añade.

Una de las principales cuestiones que este trabajo deja abiertas para investigaciones futuras es si los efectos observados experimentan modificaciones por el hecho de fumar, ya que fumar tabaco es el principal factor de riesgo para el desarrollo de la EPOC.

Otras cuestiones a resolver son cómo los efectos observados interaccionan con el asma y cuáles son los riesgos particulares con respecto a profesiones, actividades y agentes específicos.

31 de mayo: Día Mundial Sin Tabaco

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha avisado de que el consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco ajeno provocan cerca del 12% de las muertes por cardiopatías y ha solicitado a los países el impulso de más políticas de prevención del hábito tabáquico.

El Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra hoy 31 de mayo, está dedicado a “Tabaco y cardiopatías” bajo el lema “El tabaco rompe corazones”, y en la jornada se hace hincapié en que el consumo de cigarrillos es la segunda causa de enfermedades cardiovasculares, por detrás de la hipertensión arterial.

No obstante, y pesar de que se conocen bien los daños para la salud cardiaca que provoca y de la disponibilidad de soluciones para reducir la morbimortalidad que ocasiona, amplios sectores de la población desconocen que es una de las principales causas de las enfermedades cardiovasculares.

Además, se calcula que el tabaco causa cada año más de 7 millones de defunciones, 900.000 de las cuales corresponden a personas fumadores pasivos. Cerca del 80% de los más de 1.000 millones de fumadores que hay en el mundo viven en países de ingresos medianos y bajos, que son los que soportan la mayor carga de enfermedad relacionada con este producto.

Precisamente por ello, la OMS está llevando a cabo el programa Mpower, en el que se destaca la necesidad de vigilar el consumo de tabaco y aplicar políticas preventivas; y proteger a la población de la exposición al humo del tabaco prohibiendo el consumo de este producto en los espacios públicos cerrados, los lugares de trabajo y los transportes públicos.

Al mismo tiempo, el organismo aboga por prestar apoyo para abandonar el hábito tabáquico mediante ayudas generalizadas a todos los fumadores y con cobertura de costos, que incluyan un breve asesoramiento ofrecido por trabajadores sanitarios y líneas telefónicas nacionales de ayuda, sin costo para el usuario.

El programa solicita también advertir de los peligros del tabaco utilizando un empaquetado neutro/normalizado y/o grandes advertencias sanitarias gráficas en todos los paquetes de tabaco, y llevar a cabo campañas eficaces en los medios de comunicación para advertir a la población de los daños que causa el consumo de este producto y la exposición al humo de tabaco ajeno; prohibir toda forma de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco; y los impuestos a los productos de tabaco y hacer que sean menos asequibles.

Unidades de cáncer de pulmón en los hospitales

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha propuesto crear en cada hospital, según sus características, una Unidad de Cáncer de Pulmón, recurso asistencial que, tal como ha recordado, ya existe con éxito para otras patologías respiratorias.

La Unidad de Cáncer de Pulmón debe incluir una consulta monográfica de cáncer de pulmón; consulta de nódulo pulmonar; consulta de amianto; consulta de cribado (si existe o se instaura); técnicas de diagnóstico, estadificación y re-estadificación, técnicas de diagnóstico rápido; seguimiento del paciente programado y a demanda (inmediato); tratamiento de las complicaciones de la quimioterapia; y tratamientos endoscópicos activos y paliativos.

Asimismo, los miembros de esta unidad deben formar parte del Comité de tumores con un papel relevante, liderando el equipo multidisciplinar encargado del tratamiento activo y paliativo del paciente a lo largo de su vida.

“El paciente, recién diagnosticado, se encuentra en una situación muy especial, al sufrir un proceso de diagnóstico y estadificación complejo, presentar un mal pronóstico en general y ver su calidad de vida y la propia vida amenazada en pocos días. Necesitamos resolver todas las necesidades que puedan tener estos pacientes a lo largo de su proceso diagnóstico y atención, de manera que la sociedad perciba nuestro papel (técnico y humano) excelente”, ha comentado el neumólogo y jefe de Sección de Neumología del Hospital Nuestra Señora de Sonsoles del Complejo Asistencial de Ávila, Jesús R. Hernández-Hernández, en el 51 Congreso SEPAR, celebrado en Palma de Mallorca.

Por otra parte, el especialista ha señalado que el neumólogo debería tener un mayor papel en el manejo de los pacientes con cáncer de pulmón que reciben tratamientos personalizados cuando la enfermedad está avanzada, como ya se hace en otros países europeos. De hecho, algunos de estos tratamientos ya los emplean por vía oral en otras enfermedades respiratorias.

El cáncer de pulmón es una enfermedad que requiere de atención multidisciplinar, por parte de varias especialidades, como son la Neumología, la Cirugía Torácica, la Oncología, la Oncología Radioterápica, la Atención Primaria y los Cuidados Paliativos fundamentalmente, que colaboran de forma continuada.

Actualmente, el neumólogo se encarga de la prevención del cáncer de pulmón, de su diagnóstico y estadificación, mediante consultas monográficas, vías clínicas o circuitos rápidos; del estudio de la función pulmonar para calcular los riesgos quirúrgicos que conlleva operar al paciente; de presentar cada caso en el comité de tumores; de tratar las complicaciones del tratamiento oncológico y sus comorbilidades, muchas de ellas respiratorias; y de realizar el seguimiento periódico de los enfermos, en colaboración con otros especialistas involucrados en el tratamiento del enfermo.

“En un futuro próximo, el neumólogo está preparado y dispuesto a asumir un mayor protagonismo en la atención al paciente con cáncer de pulmón, con el apoyo de las autoridades sanitarias, los pacientes y la sociedad en general, siempre pensando en el beneficio de los afectados. SEPAR apoya de forma clara este planteamiento”, ha añadido el cirujano torácico y coordinador del Área de Oncología Torácica SEPAR, José María Matilla.

Por ello, Hernández-Hernández ha subrayado la necesidad de seguir mejorando todas las actividades en las que ahora son protagonistas intensificando sus actividades en materia de prevención, primaria evitando las causas, logrando la financiación de fármacos para la cesación tabáquica, implicándonos con la sociedad mediante advertencias relativas a la exposición al tabaco, el radón o el asbesto o amianto, y en materia de prevención secundaria, prestando atención a los resultados de estudios europeos de cribado que se hallan en marcha.

“Además, el neumólogo deberá buscar siempre mejoras en el diagnóstico y estadificación de este cáncer, imprescindibles para lograr reducir los tiempos que nos separan del inicio del tratamiento. En el caso particular de la estadificación, cada vez habrá que plantear realizar más biopsias (o re- biopsias) cuando la evolución clínica del paciente no sea buena, con el fin de adaptar los tratamientos a las nuevas características genético-moleculares que vaya adquiriendo el tumor con el tiempo, y para ello podremos aprovechar también la biopsia líquida”, ha añadido.

En cuanto al tratamiento del cáncer de pulmón, el experto ha comentado que podrían incrementar su papel en los tratamientos activos de los pacientes que presentan metástasis, recordando que en diversos países europeos, el neumólogo ha seguido administrando quimioterapia, aunque en España han perdido esta opción.

“La situación puede cambiar porque tendemos a personalizar cada vez más los tratamientos y disponemos de las técnicas que nos permiten conocer las características genéticas tumorales que están claramente asociadas a buenas respuestas ante tratamientos concretos, muchos de ellos administrados por vía oral. Algunos ya los utilizamos para otras enfermedades respiratorias”, ha concluido Hernández-Hernández.

La adherencia al tratamiento del asma no supera el 50%

Silvia Sánchez-Cuéllar, coordinadora del Grupo de Trabajo de Asma de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neuromadrid), ha señalado que se estima que la adherencia al tratamiento en pacientes con asma no supera el 50%, por lo que considera “fundamental” aumentar esta cifra para un mejor control de la enfermedad.

Aprovechando la celebración del Día Mundial del Asma, celebrado el pasado 1 de mayo, Neuromadrid se ha adherido un año más a la campaña anual de la Iniciativa Mundial Contra el Asma (GINA), que este año tuvo como lema “Nunca es demasiado pronto, nunca es demasiado tarde”, para sensibilizar tanto a los pacientes como a los profesionales sanitarios de que “siempre es el momento adecuado” para abordar y controlar una enfermedad que afecta a las vías respiratorias.

Esta especialista ha explicado que en la baja adherencia de las terapias contra el asma entran en juego tres tipos de pacientes. El primero de ellos es el paciente con un incumplimiento errático (olvidar tomar la medicación); el segundo presenta un incumplimiento deliberado (no la toma porque no quiere) y el tercero lo incumple de forma involuntaria (no la toma por desconocimiento de la enfermedad o de su tratamiento).

“Todo ello se asocia a un aumento de la morbilidad y a un mayor uso de los servicios sanitarios”, detalla Sánchez-Cuéllar, quien recuerda que, de acuerdo con las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 235 millones de personas padecen asma en el mundo.

En el caso de España, el asma tiene una prevalencia que oscila entre el 1 y el un 5%, según la región, e “irá en aumento los próximos años por el desarrollo industrial, ya que la contaminación es un factor de riesgo para esta enfermedad”, advierte Sánchez-Cuéllar.

Aunque actualmente no tiene cura, es posible reducir su incidencia y prevenir sus ataques con terapias recetadas y evitando los factores que lo desencadenan, como el tabaco, la contaminación o el polvo. “A día de hoy existen importantes novedades en el tratamiento, fundamentalmente centradas en el paciente con asma grave no controlada”, argumenta la citada especialista, quien explica que los nuevos fármacos biológicos dirigidos contra diferentes interleucinas implicadas en la patogenia de la enfermedad “van a cambiar el curso y el pronóstico del asma”.

Cáncer de pulmón por inhalación de sílice como enfermedad profesional

El Consejo de Ministros aprobó, a propuesta de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, incorporar al cuadro de enfermedades profesionales el cáncer de pulmón en trabajos expuestos a la inhalación de polvo de sílice.

Así, el Ejecutivo ha aprobado un Real Decreto que modifica otro anterior de noviembre de 2006, que aprueba el nuevo cuadro de enfermedades profesionales del sistema de la Seguridad Social y establece los criterios para su notificación y registro.

Según el Gobierno, las evidencias científicas han demostrado que el polvo respirable de sílice libre, que puede adoptar la forma cristalina, es susceptible de provocar cáncer de pulmón y, por este motivo, se procede a incluir como enfermedad profesional el cáncer de pulmón en trabajos expuestos a la inhalación de polvo de sílice libre.

En su proceso de tramitación, este Real Decreto ha sido informado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y por la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Además, se ha sometido al trámite de audiencia e información pública mediante su publicación en la web del Ministerio de Empleo y Seguridad Social y de audiencia directa a los agentes sociales.