Cáncer de pulmón: biomarcador nasal

Una nueva prueba nasal puede permitir a los pacientes sospechosos de tener cáncer de pulmón someterse un simple frotis de su nariz para determinar si tienen la enfermedad. Investigadores de la Boston University School of Medicine (BUSM), en Estados Unidos, han descubierto que un biomarcador genómico en el conducto nasal puede determinar con precisión la probabilidad de que una lesión pulmonar sea maligna.

Los resultados, que se publican en la edición digital de “Journal of the National Cancer Institute”, permitirá a los médicos identificar con confianza a los pacientes que tienen una baja probabilidad de padecer cáncer de pulmón, lo que evitará la realización de procedimientos costosos y de riesgo.

La evaluación diagnóstica del cáncer de pulmón entre fumadores de alto riesgo y exfumadores con lesiones detectadas en la imagen torácica (tomografía computarizada o TC) representa un reto clínico cada vez mayor, dadas las recomendaciones clínicas actuales para el cribado de rutina de fumadores de alto riesgo.

Aunque existen pautas para el manejo de los nódulos pulmonares, se realizan con frecuencia innecesarios e invasivos procedimientos de seguimiento (incluida la biopsia pulmonar quirúrgica) en pacientes que son diagnosticados con enfermedad benigna en última instancia.

“Nuestro equipo derivó previamente y validó un biomarcador de expresión génica epitelial bronquial para detectar el cáncer de pulmón en fumadores actuales y exfumadores. Esta innovación, disponible desde 2015 como ‘Percepta Bronchial Genomic Classifier’, está mejorando de forma perceptible el diagnóstico de cáncer de pulmón”, subraya el autor Avrum Spira, profesor de Medicina, Patología y Bioinformática en BUSM.

“Dado que las expresiones de los genes epiteliales bronquiales y nasales se alteran de manera similar mediante la exposición al humo del cigarrillo, se buscó determinar en este estudio si la expresión génica asociada al cáncer también podría detectarse en el epitelio nasal más fácilmente accesible”, añade.

Después de examinar las muestras epiteliales nasales de fumadores actuales y exfumadores que se someten a una evaluación diagnóstica de lesiones pulmonares sospechosas de cáncer de pulmón, los científicos determinaron que el campo epitelial de las vías respiratorias nasales de lesión pulmonar asociada al cáncer de pulmón se extiende a la nariz y tiene el potencial de ser un biomarcador no invasivo para la detección del cáncer de pulmón.

“Hay una clara y creciente necesidad de desarrollar enfoques diagnósticos adicionales para evaluar las lesiones pulmonares con el fin de determinar qué pacientes deben someterse a la vigilancia por TC o biopsia invasiva. La capacidad de probar los cambios moleculares en este ‘campo de lesión’ nos permite descartar la enfermedad antes sin procedimientos invasivos”, agrega Spira, quien también es director del Centro de Cáncer BU-BMC y neumólogo en el Boston Medical Center (BMC).

“Nuestros hallazgos demuestran claramente la existencia de un campo en las vías aéreas de lesión asociada al cáncer que también se puede medir en el epitelio nasal”, señala el coautor principal Marc Lenburg, profesor de Medicina en BUSM. “Encontramos que la expresión génica nasal contiene información sobre la presencia de cáncer que es independiente de los factores de riesgo clínicos estándar, lo que sugiere que la expresión génica del epitelio nasal puede ayudar en la detección del cáncer de pulmón. Además, pueden recogerse muestras nasales de forma no invasiva con poca instrumentación o entrenamiento avanzado”, concluye.

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Apneas del sueño nuevo método diagnóstico

Sin electrodos ni cables

El Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona) y la empresa Smart Vision Technology han impulsado un sistema pionero “no invasivo” para diagnosticar apneas del sueño sin electrodos ni cables.

El sistema, llamado ‘SleepWise’, se basa en el análisis de imágenes grabadas a través de una cámara con infrarrojos instalada en la habitación del paciente mientras duerme.

A diferencia de la técnica estándar –la polisomnografía–, que consiste en la colocación de electrodos por el cuerpo del paciente, la nueva técnica no requiere “ningún tipo de contacto” con el afectado.

La nueva tecnología, publicada en la revista “Sleep”, ha sido probada durante un año en 50 pacientes simultáneamente con la polisomnografía y los resultados demuestran un 100% de sensibilidad y un 93% de especificidad.

El volumen de aire que circula por los pulmones es proporcional al movimiento del paciente mientras respira, de manera que una atenuación del movimiento torácico puede indicar un episodio de apnea o hipoapnea.

El ‘SleepWise’, que no necesita discriminar la posición del paciente, interpreta automáticamente las imágenes dando información sobre cuándo el paciente está despierto o dormido, si se producen episodios de apneas o hipoapneas y si el paciente ronca o no.

El síndrome de apnea y hipoapnea del sueño, que afecta a entre un 5% y un 10% de la población, se caracteriza por la presencia de paradas respiratorias totales –apneas– y parciales –hipoapneas– de más de 10 segundos, lo que provoca una caída de los niveles de oxígeno en sangre.

La EPOC en mujeres y hombres

Existe una creciente evidencia que demuestra que las diferencias de sexo afectan a la expresión clínica de la enfermedad obstructiva crónica (EPOC). En el estudio EPI-SCAN, las mujeres con EPOC registraban el mismo nivel de síntomas respiratorios y gravedad espirométrica que los hombres con EPOC, a pesar de que eran más jóvenes, tenían menor exposición tabáquica y además referían mejor nivel de estudios. Asimismo, diferentes estudios epidemiológicos realizados en España (IBERPOC, EPISCAN) demuestran que la prevalencia de la enfermedad va en aumento en relación a las mujeres y que el porcentaje de infradiagnóstico es mayor igualmente entre las mujeres. “Extrapolando las tasas de prevalencia y infradiagnóstico de la EPOC a la población, se estima que, en España, entre la población femenina con edades entre 40 y 80 años, 628.102 mujeres sufrirían EPOC, de las cuales 540.168 aún estarían sin diagnosticar”, asegura el Dr. Ciro Casanova, coordinador del Área EPOC de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica).

Según el estudio EPISCAN, el infradiagnóstico de EPOC en mujeres es del 86%,
mientras que en los hombres alcanza el 67%. El infradiagnóstico de la EPOC en las mujeres y las estrategias de abordaje de este importante problema de salud en la población femenina se
abordarán en XIX Reunión de Invierno Conjunta de las Áreas SEPAR, que se celebrará los días 20 y 21 de noviembre en Alcalá de Henares.

En España, cada año mueren más de 18.000 personas debido a la EPOC, de las cuales una cuarta parte (más de 4.500) son mujeres. El principal factor desencadenante de la EPOC en España es el tabaco. En este sentido y según la Encuesta Nacional de la Encuesta de Salud Europea 2014, en España fuma el 27,6 % de los varones y el 18, 6 % de mujeres. El hecho de ser mujer se asocia de forma significativa e independiente a un mayor riesgo de no estar diagnosticada de EPOC previamente. “El perfil de la paciente con EPOC en España responde a mujeres que fuman o han fumado, tienen una mejor función pulmonar que los hombres con la misma enfermedad, pero que expresan más frecuentemente síntomas asociados a la misma”, explica el Dr. Juan Pablo de Torres, neumólogo y miembro de SEPAR. “En las mujeres, la EPOC también se asocia con mayor frecuencia a la presencia de ansiedad y la depresión que también están infradiagnosticadas”, añade. A pesar de esta situación, existen pocos datos respecto a la distribución y a las características de las mujeres que sufren EPOC, en comparación con otras enfermedades crónicas. Para avanzar en la implementación de estrategias que mejoren el índice de infradiagnóstico actual es necesario invertir en el desarrollo de estudios que añadan más conocimiento científico sobre la influencia del sexo en la expresión clínica de la EPOC.

“Las mujeres son ya y serán cada vez más motivo de atención médica por EPOC”, explica el Dr. Casanova. A lo que añade, “este incremento requiere establecer unas estrategias de diagnóstico precoz adaptadas a la sintomatología específica de las mujeres. La monitorización de los factores de riesgo y la generación de nuevos datos epidemiológicos de EPOC y sus determinantes por sexos deben considerarse como una prioridad de investigación en España”.

Las investigaciones realizadas sobre la caracterización de la EPOC por sexos resaltan que el índice de masa corporal, el nivel de obstrucción pulmonar, la disnea y la capacidad de ejercicio son los indicadores clave para conocer el riesgo de mortalidad en mujeres. Se necesitan estudios específicos en mujeres con EPOC que confirmen la eficacia de los fármacos más utilizados para el tratamiento de la enfermedad así como la implementación de terapias no farmacológicas como la rehabilitación pulmonar que podrían ser especialmente efectivas en ellas. Para el adecuado manejo de esta enfermedad respiratoria en pacientes femeninas debe existir una mayor atención a las comorbilidades más frecuentemente asociada como la osteoporosis, la ansiedad y la depresión. “La percepción general de los médicos frente a las mujeres con síntomas respiratorios y la sospecha de EPOC debe mejorar. Es necesario llevar a cabo más acciones formativas y divulgativas sobre la importancia y las características diferenciales de la EPOC en mujeres con el objetivo de reducir el infra diagnóstico y su infratratamiento”.

Síntomas versus Enfermedades

En una gran mayoría de ocasiones los pacientes consultan por presentar lo que en medicina se llama síntomas lo que viene a ser como dolencias, algunas veces pueden tener el diagnóstico de una enfermedad previa y ellos mismos reconocen de dónde o porque presentan esa dolencia o síntoma.

Síntomas pueden ser la fiebre, el cansancio, la pérdida de peso, un dolor de estómago etc., la labor de un profesional en principio sería no banalizar el síntoma y escudriñar las posibles causas hasta llegar  al diagnóstico de una enfermedad que por sí misma explique ese o esos síntomas.

En este proceso de recogida de datos e información durante la entrevista con el paciente  a través de la historia clínica  y la exploración física, se podría llegar a la conclusión que el síntoma por sí mismo es lo suficientemente importante para el paciente, qie lo urgente y prioritario es intentar solucionarlo lo mejor y mas rápidamente posible.

La experiencia médica enseña cuando profundizar o tirar del hilo hasta el final o cuando considerar al síntoma en sí mismo como relevante.

Es cierto que en la práctica médica se solicitan pruebas diagnósticas en exceso, la razón  es que más del 50% son normales. En muchos casos el médico adopta una actitud defensiva, que va a generar al paciente  más incentidumbre, desasosiego y ansiedad ante la demora y el conocimiento de su resultado.

Puede ocurrir también lo contrario, tratar un síntoma sin valorar adecuadamente su causa  esto puede conducir a graves consecuencias , diagnósticos tardíos de enfermedades graves  dolencias que pueden enmascarse y posteriormente recidivan con mayor virulencia.

El tener una visión objetiva y a la vez prudente y decisiva forma parte del quehacer diario y quizás solo la experiencia de muchos años de práctica permite ver la cuestión en su verdadera dimensión

Ni banalizar ni sobreestimar esa es la cuestión.