Polimedicación

Se estima que entre un 10 y un 20% de los pacientes atendidos por Urgencias y un 20% de los ingresos hospitalarios son debidos a problemas relacionados con la polimedicación.

Entendemos por este concepto, la toma diaria  habitual y continuada de cinco fármacos o más, hecho cada vez más frecuente, especialmente entre la población mayor de 65 años, llegando su prevalencia al 50%.

La revisión sistemática de la medicación en las consultas médicas,  la comprobación de la adecuación de los tratamientos, permite en muchos casos la reducción de fármacos, minimizando efectos secundarios e interacciones entre ellos.

De los múltiples estudios realizados al respecto se constata que el 50% de los mayores de 65 años toma una media de nueve medicamentos al día, prevalencia que puede llegar al 75% en pacientes ancianos, residentes en geriátricos en quienes la movilidad esta reducida, analgésicos, antiinflamatorios, ansiolíticos, hipnóticos y otros son los más habituales.

La polimedicación puede tener consecuencias adversas, como la falta de eficacia terapéutica o preventiva, interacciones entre medicamentos, incremento de ingresos hospitalarios, alta morbimortalidad, mayor riesgo de caídas, utilización ineficiente de los recursos sanitarios y otros.

Es por ello que resulta fundamental realizar una reevaluación de la medicación de los pacientes polimedicados teniendo en cuenta sus patologías, estado clínico y expectativa de vida.

Se sabe que en algunas residencias de la tercera edad se ha podido reducir hasta un treinta por ciento el número de fármacos, con buenos resultados sobre factores como el estado de ánimo y los niveles de energía.

Los médicos debemos recordar que la medicación no tiene que ser para siempre y que igual que se ha prescrito se puede retirar.

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