El 92% de la población mundial vive en lugares con alta contaminación

La polución causa unos tres millones de muerte cada año.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha avisado de que el 92% de la población mundial vive en lugares con altos niveles de contaminación y que la polución causa unos tres millones de muerte cada año.

Casi el 90% de estas muertes se producen en países de ingresos bajos y medianos, con casi dos de cada tres ocurre en las regiones de Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental de la OMS.

En concreto, el 94% se deben a enfermedades cardiovasculares, derrame cerebral, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer de pulmón, dado que la contaminación del aire también aumenta los riesgos de infecciones respiratorias agudas.

“La contaminación del aire provoca daños en la salud de las poblaciones más vulnerables como, por ejemplo, las mujeres, niños y mayores. Y es que, para que la gente esté sana se debe respirar aire limpio desde que nace hasta que muere”, ha aseverado el subdirector general de la OMS, Flavia Bustreo.

Las principales fuentes de contaminación del aire incluyen formas ineficientes de transporte, combustibles domésticos y la quema de residuos, plantas de energía alimentadas con carbón o actividades industriales. Ahora bien, la calidad del aire también puede estar influenciada por las tormentas de polvo, especialmente en las regiones cercanas a los desiertos.

La OMS ha obtenido estas conclusiones tras realizar mapas interactivos donde se han analizado las exposiciones a la contaminación del aire en cada región y en superficies de 10 kilómetros por 10 kilómetros.

“Este nuevo modelo es un gran paso para alcanzar estimaciones más seguras sobre los más de seis millones de muertes que se producen por la calidad del aire. Cada vez más ciudades están monitoreando los niveles de polución, por lo que los datos son más amplios y podemos mejorar las estimaciones relacionadas con la salud”, ha recalcado la directora del departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud, María Neira.

El hombre que ayudó a respirar a tres millones de niños

El investigador sueco Tore Curstedt descubrió un fármaco para salvar a los bebés prematuros que sufrían el Síndrome de Dificultad Respiratoria

Han pasado más de 30 años, pero Tore Curstedt (1946, Piteå, Suecia) se acuerda con detalle de cómo salvó por primera vez a una bebé que sufría el Síndrome de Dificultad Respiratoria Neonatal (RDS, por sus siglas en inglés). “Nos llamaron del departamento de Neonatología del hospital de Estocolmo. Lo habían intentado todo, pero no funcionaba. Creían que se iba a morir en un par de horas. Se había puesto azul porque se estaba ahogando. No teníamos mucho tiempo para pensar, así que le administramos el compuesto surfactante que habíamos preparado”. Era la primera vez que lo utilizaban en humanos, hasta entonces, en su laboratorio del Instituto Karolinska de Estocolmo solo lo habían probado con conejos. Esa niña sueca prematura, de la que no recuerda el nombre, fue la primera en probar un fármaco que en el futuro lograría salvar a tres millones de bebés en todo el mundo. “Le dimos dos mililitros y en cinco minutos pasó de estar azul a rosa. A la hora ya pudimos bajarle el suministro de oxígeno del 85% al 21%. Fue un éxito para nosotros”.

El compuesto de Curstedt lograba que los alvéolos se mantuvieran abiertos y no se colapsaran

El compuesto de Curstedt lograba que los alvéolos, los diminutos y delicados sacos de los pulmones donde se produce el intercambio de oxígeno, se mantuvieran abiertos y no se colapsaran. Si estos diminutos sacos no se abren con facilidad, los pulmones no pueden llenarse de aire y no pueden hacer llegar el oxígeno necesario al torrente sanguíneo. Ahí es cuando se produce el Síndrome de Dificultad Respiratoria. Un trastorno que se da principalmente en los bebés prematuros y que, a finales de 1960, fue la causa de muerte de nueve de cada 10 neonatos.

Hasta el descubrimiento de Curstedt y de su compañero Bengt Robertson, el RDS era una de las principales causas de mortalidad infantil. Ahora, los números se han revertido gracias a la amplia difusión de los tratamientos. En 2015, la tasa de mortalidad por este síndrome era solo de un 5% en los países desarrollados.

Pero cuando se produjo la primera curación aún era 1983 y todavía faltaban seis años para que el Curosurf —nombre que le pusieron al compuesto combinando los nombres de Curstedt, Robertson y surfactante— fuera introducido como tratamiento. En ese tiempo, los ensayos clínicos se sucedían uno tras otros, con buenos resultados. “Hacíamos ensayos con 150 bebés muy enfermos y otros 150 de control. El tratamiento funcionaba tan bien que, tras finalizar los ensayos, tratábamos a todos los bebés, porque no era ético dejar a la mitad sin curación”, explica Curstedt que ha sido finalista al premio de Inventor Europeo 2016, otorgado por la Oficina Europea de Patentes (EPO, en sus siglas en inglés)

Hasta el descubrimiento de Curstedt, el RDS era una de las principales causas de mortalidad infantil

Pronto, la fama del éxito de este fármaco salió de Suecia y el equipo de Curstedt empezó a recibir muchas peticiones de neonatólogos europeos que estaban muy interesados en su compuesto. En ese momento, el investigador se dio cuenta de que era imposible producir gran cantidad del fármaco en un laboratorio de un hospital. Este compuesto surfactante salía de los pulmones de los cerdos, pero en muy pequeñas cantidades. Un pulmón del animal solo servía para curar a dos neonatos. “No podíamos tener 100 kilogramos de pulmones de cerdo en el hospital solo para sacar un par de gramos. Necesitábamos a una empresa que nos ayudara”.

En 1987, encuentran el apoyo de la farmacéutica italiana Chiesi que les empieza a ayudar con la producción. Pero los números seguían siendo muy bajos: 3.000 bebés en los primeros cinco años. Todos en Estocolmo. “Era increíble ayudar a esos bebés a salvarse, pero ahí me di cuenta de que podíamos ayudar a muchos más y el número de cerdos era insuficiente para la cantidad de surfactante que necesitábamos”.

El compuesto comienza a ser sintético

La decisión del investigador fue comenzar a desarrollar el compuesto de forma sintética, para que fuera más barato, se produjera más rápido y en más cantidad. Así, Curstedt retoma su investigación de los fosfolípidos, la misma que le llevó a descubrir la curación del RDS 10 años antes, y desarrolla el mismo fármaco, pero de manera sintética.

Pasaron más de 10 años desde el descubrimiento del fármaco hasta la difusión real del tratamiento

Así, en 1992 ya comienza a salir de Suecia. Primero llega a Reino Unido, a Alemania y a la República Checa. Después, comienzan los ensayos con tres bebés en Estados Unidos y, por último, en el resto de Europa. Pasaron más de 10 años desde el descubrimiento del fármaco hasta la difusión real del tratamiento. “Costó mucho tiempo… quizás demasiado. Además, su expansión no hubiera sido posible sin una empresa que apostara por nosotros. Quizás hubiéramos podido producir el fármaco para curar a 2.000 o 3.000 bebés suecos, pero nunca millones”, sostiene el investigador.

La investigación sobre el surfactante se sigue desarrollando en la actualidad. Hay congresos y encuentros de investigadores para seguir purificando y perfeccionando el fármaco. Curstedt hace ya tres años que no acude a ninguno. “Uno tiene que saber cuando retirarse”, dice con 70 años. Sí recuerda que en una de sus últimas apariciones en un congreso en Belfast, un chico joven, de 20 años se le acercó. Era uno de esos primeros bebés que fue tratado cuando el fármaco llegó a otras partes de Europa. “Solo me dijo: ‘Gracias por conseguir que viviera’. Fue suficiente”.

LAS ENFERMEDADES RESPIRATORIAS EN ESPAÑA

Entre las enfermedades respiratorias más comunes en España “están el asma, que afecta a más de 3 millones de españoles, la EPOC, que afecta a 1,5 millones, la apnea del sueño, entre 1,5 y 2 millones, y el tabaquismo, que afecta a unos 10 millones de españoles, con una edad de comienzo en el hábito de 13 años”, aseguran desde SEPAR.

En este mismo sentido, en España se diagnostican “unos 20.000 casos anuales de cáncer de pulmón, lo que representa el 18,4% de los tumores entre los hombres (18.000 casos) y el 3,2% entre las mujeres (2.000 casos). Estas cifras de prevalencia explican por sí solas la relevancia de la neumología y la cirugía torácica”.

De esta forma, según los últimos datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) referidos a 2013, las enfermedades respiratorias se sitúan en el tercer lugar como causa de muerte. Así, se afrontan retos importantes en España como la lucha contra el tabaquismo, el diagnóstico de la EPOC y la apnea del sueño o el control del asma.

A todos estos factores, se abre otro frente en el que combatir: el cuidado del medio ambiente, un factor determinante en la salud respiratoria. En marzo de 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaba que la contaminación del aire, que incluye contaminantes como el material particulado, el ozono, el dióxido de nitrógeno o el dióxido de azufre, causa anualmente 3,7 millones muertes prematuras en todo el mundo.