La mayoría de los casos de cáncer de vejiga tienen una relación directa con el tabaco

Este tipo de tumor sería una enfermedad rara si la gente no fumara.

La mayoría de las veces se habla de la relación que existe entre el cáncer de pulmón y el tabaco, pero no de la que se da entre este y el cáncer de vejiga en el 90% de los casos diagnosticados, tanto que este tipo de tumor sería una enfermedad rara si la gente no fumara, según la oncóloga médica de MD Anderson Cancer Center Madrid, Pilar López Criado.

Esta relación sucede también con el cáncer de esófago, cabeza y cuello, pues dejar de fumar disminuiría los casos de este tipo de tumores. De hecho, esta sustancia es la causa de hasta 14 tipos de cánceres diferentes en fumadores activos, diez menos que en fumadores pasivos.

En esta línea, la Dra. López ha recordado la importancia de dejar de fumar, ya que “hoy sabemos que dejar este hábito es un factor de buen pronóstico que implica una mejor evolución del cáncer en términos de respuesta y supervivencia”.

Incluso aunque el cáncer ya haya sido diagnosticado, dejar el tabaco es también importante, tanto que los pacientes oncológicos fumadores tienen un perfil genético completamente diferente al de los pacientes oncológicos no fumadores. “Cambia el perfil molecular, lo que tiene un impacto directo en los tratamientos. Por ejemplo, mientras que la inmunoterapia es más eficaz en pacientes fumadores porque son personas con mucha más carga de mutación, los tratamientos dirigidos a una alteración genética determinada son más habituales en pacientes no fumadores”, ha señalado la especialista.

Igualmente, fumar durante el tratamiento oncológico implica “más dificultades” frente a un paciente no fumador, pues este todavía es “más duro”, dado que la tolerancia a fármacos es peor, y son pacientes con una reserva pulmonar disminuida, por lo que no aguantan bien la radioterapia y tienen una incidencia mayor de problemas respiratorios e infecciones.

“Asimismo, se incrementan las complicaciones respiratorias, aumenta la incidencia de problemas en la boca (gingivitis, infecciones, etc.) y, normalmente, empeora también el estado nutricional del paciente”, ha añadido la Dra. López.

¿Sudas en exceso? podrías padecer esta enfermedad

a producción excesiva de sudor sin el aumento de la temperatura y no originado por la realización de una actividad física, puede ser el síntoma de una enfermedad conocida como hiperhidrosis focal primaria, indicó el doctor de Mayo Clinic, Robert Fealey.

El sudor es la forma que el cuerpo utiliza para enfriarse ante el aumento de la temperatura corporal, en su mayoría por la realización de cualquier actividad que implique algún esfuerzo físico, explicó en un comunicado el especialista de Mayo Clinic.

“El tipo más común de hiperhidrosis se conoce como hiperhidrosis focal primaria y ocurre cuando el sudor excesivo no obedece a un aumento de la temperatura ni de la actividad física”, manifestó Fealey.

En la actualidad no hay explicación médica para este tipo de hiperhidrosis que afecta con frecuencia las palmas de las manos y las plantas de los pies, sin descartar alguna otra parte del cuerpo, comentó el médico.

“La hiperhidrosis secundaria es menos común y ocurre cuando el sudor es producto de una enfermedad”, dijo el especialista.

“Los trastornos que pueden conducir a sudar excesivamente son, entre otros, la diabetes, los trastornos del sistema nervioso, los problemas de la tiroides y algunos tipos de cáncer”, añadió.

Fealey recordó que existe una afección llamada hiperhidrosis localizada paroxística que afecta en su mayoría a las mujeres posmenopáusicas y es consecuencia de un trastorno del sistema nervioso. También algunos medicamentos provocan sudor en exceso.

El especialista recomendó a los pacientes acudir con un médico para una correcta evaluación, el cual deberá dar una revisión a su historial médico, para luego realizar exámenes de sangre, orina, entre otros, y así determinar las causas de la secreción excesiva.

“Cuando no se descubre una causa clara, el tratamiento se enfoca en controlar el sudor excesivo. Por lo general, a lo primero que se recurre es a los antitranspirantes de venta bajo prescripción”, expuso el médico.

También existen medicamentos que bloquean los nervios y los antidepresivos pueden disminuir la transpiración, de igual forma, las inyecciones de la toxina botulínica (Botox o Myobloc), ayudan a obstaculizar los nervios productores de sudor.

“Un procedimiento llamado iontoforesis también puede ser otra alternativa que sirve fundamentalmente para el sudor excesivo de las manos y los pies”, dijo el especialista.

“La iontoforesis descarga mediante un dispositivo una corriente eléctrica de bajo nivel a las áreas del cuerpo proclives a sudar excesivamente”, agregó.

Otra alternativa contra el sudor podría ser la cirugía, la cual implica la extracción de las glándulas sudoríparas o una operación para desactivar los nervios que controlan el sudor; sin embargo, está técnica no es viable para el sudor en la cara y el cuello.