Un estudio sugiere siete semanas como tiempo óptimo para retrasar cirugía tras diagnóstico de COVID-19

Siete semanas parece ser el periodo ideal para retrasar la cirugía, cuando es posible, después de que una persona resulta positiva en la prueba de COVID-19, informan investigadores de Reino Unido.[1]

El riesgo de muerte fue casi 3,5 a 4 tantos más alto en las primeras seis semanas después de la intervención quirúrgica en más de 3.000 personas con un diagnóstico preoperatorio de COVID-19, en comparación con pacientes sin este diagnóstico. Después de siete semanas la tasa de mortalidad a 30 días descendió a un nivel inicial.

El estudio fue publicado el 9 de marzo de 2021 en la versión digital de Anaesthesia.

El tratamiento quirúrgico debe retrasarse más para las personas que se mantengan sintomáticas a las siete semanas después del diagnóstico, manifestó a Medscape Noticias Médicas el autor principal, Dr. Dmitri Nepogodiev.

“En este grupo recomendamos esperar hasta que se resuelvan los síntomas de COVID-19, de ser posible. Sin embargo, nuestro estudio no captó datos específicos sobre la COVID-19 persistente, por lo que no podemos hacer recomendaciones específicas para este grupo”, señaló el Dr. Nepogodiev, miembro de investigación en NIHR Global Health Research Unit on Global Surgery, en la University of Birmingham, en Reino Unido.

“Este debería ser un campo de investigación futura”, añadió.

El estudio internacional prospectivo de cohortes, multicéntrico, es notable por su gran tamaño: más de 15.000 investigadores informaron desenlaces de 140.231 pacientes quirúrgicos atendidos en 1.674 hospitales de 116 países. En total 2,2% de estos pacientes resultó positivo en las pruebas para el SARS-CoV-2 antes de la cirugía.

Se evaluó la cirugía de cualquier tipo realizada en octubre de 2020. Una mayor proporción de pacientes con diagnóstico preoperatorio de COVID-19 fue sometida a intervenciones quirúrgicas de urgencia, 44%, en comparación con 30% de las personas que nunca tuvieron un diagnóstico de COVID-19.

La mayoría de los pacientes estaba asintomático en el momento de la intervención quirúrgica, sea porque nunca presentó síntomas de COVID-19 o porque sus síntomas se resolvieron. La tasa de mortalidad a 30 días fue el criterio de valoración principal.

Tabla. Tasas de mortalidad en pacientes quirúrgicos con diagnóstico preoperatorio de COVID-19 Tabla Ver clasificación


Como comparación, la tasa de mortalidad a 30 días para pacientes quirúrgicos sin un diagnóstico preoperatorio de COVID-19 fue de 1,4%. Un diagnóstico de COVID-19 en un lapso mayor de siete semanas antes de la intervención quirúrgica no hizo ninguna diferencia importante en cuanto a los resultados.

Aún se desconoce el “por qué”

Todavía no se conocen los motivos de la asociación entre un diagnóstico de COVID-19 y las tasas más altas de mortalidad posoperatoria. Sin embargo, el Dr. Nepogodiev conjeturó que podría relacionarse con “cierto grado de lesión pulmonar, aun cuando los pacientes al principio estén asintomáticos”.

La intubación y la ventilación mecánica durante la intervención quirúrgica podrían exacerbar la lesión pulmonar existente, dando lugar con ello a COVID-19 más grave.

De hecho, el Dr. Nepogodiev y sus colaboradores observaron que las complicaciones pulmonares posoperatorias seguían un patrón similar a los hallazgos a la muerte. Informaron tasas más altas de neumonía, síndrome de dificultad respiratoria aguda y reventilación inesperada en las primeras seis semanas después de un diagnóstico de COVID-19. De nuevo, a las siete semanas y más tarde, las tasas volvieron a ser relativamente similares que para las personas que nunca tuvieron COVID-19.

“Esperar siete semanas o más permite que se resuelva la lesión inicial de COVID-19”, puntualizó el Dr. Nepogodiev.

“Un estudio importante”

“Este es un estudio importante de la mortalidad posoperatoria en pacientes que se recuperaron de COVID-19”, comentó a Medscape Noticias Médicas el Dr. Adrián Díaz, maestro en salud pública.

La considerable cohorte y los numerosos ámbitos de práctica son algunas fortalezas de la investigación, añadió el Dr. Díaz, del University of Michigan Institute for Healthcare Policy and Innovation, en Ann Arbor, Estados Unidos. También fue el autor principal de un artículo de revisión en junio de 2020 sobre cirugía electiva en tiempos de COVID-19, que se publicó en American Journal of Surgery.[2]

“Al igual que con casi todos los estudios de esta índole, los resultados deben interpretarse de forma individual en cada caso. Sin embargo, este estudio no aporta información importante a pacientes y médicos que los ayuden a tener una conversación informada sobre el momento oportuno para la intervención quirúrgica”, agregó el Dr. Díaz, también miembro del Center for Healthcare Outcomes and Policy y residente de cirugía general en la Ohio State University.

El Dr. Nepogodiev y sus colaboradores incluyeron en el estudio intervenciones quirúrgicas urgentes y electivas. El Dr. Díaz dijo que esta fue una potencial limitación debido a que las operaciones de urgencia “nunca se deben retrasar, por definición”. Además, la falta de indicaciones para las intervenciones quirúrgicas y la información sobre la causa de la muerte fueron limitaciones adicionales.

En investigación futura se ha de evaluar cualquier ventaja de retrasar la cirugía durante más de siete o más semanas, añadió Díaz, y tal vez analizar específicamente a las semanas 10, 12 o 14, o considerar los desenlaces como una variable continua. “Esto ayudaría a los profesionales sanitarios a esclarecer más el riesgo y los beneficios de retrasar la cirugía más de siete semanas”.

Los doctores Nepogodiev y Díaz han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. El estudio tuvo múltiples fuentes de financiación, entre ellas, la Unidad de Investigación de la Salud Global del National Institute for Health Research, la Association of Upper Gastrointestinal Surgeons, la British Association of Surgical Oncology, Medtronic y más.

El Dr. Dámaso Escribano Médico Especialista en Medicina Interna y Neumologia ( Aparato Respiratorio)

Traslada su consulta privada/Particular al Policlinico de Mapfre Salud Calle Capua 29 Gijon Tfo 986 867110

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